Una ley que protege la vida misma
El ecocidio —la destrucción masiva de los ecosistemas— se produce a diario. Se talan bosques, se envenenan ríos y se agotan los océanos. Y, durante la mayor parte de la historia de la humanidad, ha sido totalmente legal.
La ley sobre el ecocidio reconoce los daños medioambientales más graves como delitos de máxima gravedad. Cambiará la estructura de incentivos para los gobiernos, las empresas y las instituciones financieras, no solo en un país, sino en todo el mundo.